viernes, junio 15, 2007

¿?13

¿Tiene sentido pensar y gastar tanto tiempo en definirnos una personalidad, analizar un mundo en el que creemos vivir, postular nuestra vida en un sentido ideal cuando la realidad en un instante y sin avisar nos ubica en nuestro lugar?

martes, junio 05, 2007

la tercera

¿Por qué es tan importante definir un rumbo, si el final siempre es el mismo o por lo menos parece incierto?
Preguntas como ésta (ver ¿?11 del primero de mis blogs) , más que un acertijo o una interrogación en búsqueda o espera de una respuesta útil, que ayude a descifrar el modo o la forma en la que debemos vivir, son una expresión de un momento de desesperanza.
Y es que parece que más que conocer la respuesta de antemano, tal y como dice mi amigo Anuar en su comentario, preguntas como ésta resultan tan ociosas como preguntarse qué es la vida o cuál es el propósito de la vida. No quiero decir que estas preguntas no sean fundamentales o inherentes al ser humano, sino que si se formulan sin conocimiento de causa o sin apoyo de cierto fundamento filosófico o como una mera reflexión, puede que cualquier esfuerzo por encontrar respuesta sea totalmente improductivo.
Así, no pretendo que todas estas preguntas que formulo tengan una respuesta concreta. Mi objetivo es en todo caso, motivar a la reflexión, expresar un estado de ánimo o hacer alguna crítica. En esta ocasión el propósito era desahogar cierta insatisfacción; decir que en el momento en que formulé la pregunta, no encontraba propósito para hacer ciertas actividades. Estaba desmotivado. De cierta forma, quería ahorrarme el recorrido entre el punto en el que estamos y el punto final, la muerte. No encontraba motivos para continuar con el viaje, al menos no con un itinerario previamente delineado. Quería dejarme ir.
Sufría, en parte, de la insatisfacción de planear y ver quebrantadas las aspiraciones, , justo como Dann trata de expresar en su comentario, de saber que al final de cuentas habría que responder a la eventualidad y dejar de lado los sueños, posponer todo aquello que suponemos nos traerá una satisfacción más real. Sin embargo, creo que estoy repuesto, por ahora al menos -uno no puede planear o anticipar sus estados emocionales.
La salida la encontré, por un lado, cuando acepté que la vida además de ser un ciclo, tal como se entiende la vida de un animal o vegetal por ejemplo, tiene para los humanos un curso que lo sobrepasa, que lo vincula con ideas y acciones de personas de épocas pasadas, presentes y futuras. Uno, además de vivir su propia vida, vive la historia. Así, sin adjetivos. La otra reflexión que me permitió salir a flote fue entender que "el camino", ya sea planeado o no, trazado con antelación o alterado en su totalidad por las causalidades que no podemos controlar, simplemente puede ser definido como enteramente disfrutable, con sus altas y sus bajas. No hay más. Y como elemento extra si se persiguen ciertos objetivos y se construyen proyectos que ayuden a la consecución de metas "el camino" puede que resulte más satisfactorio.
Todo mejoró cuando Bird -el personaje principal de Una cuestión personal de Kenzaburo (1964)- encontró junto conmigo, una vez más, el significado de la palabra <esperanza>. Gracias Vamp por acercarme a estas lecturas.

Correspndiente a martes 20 de marzo de 2007.

la segunda

¿Qué serán en realidad las casualidades cuando uno se niega rotundamente a creer en ellas?
Bajo una perspectiva más objetiva y positiva de la realidad podría decirse que cuando uno intenta desenmarañar el complejo curso de su vida y alejar de la explicación creencias y eventos sobrenaturales, lo que se encuentra es una complicada red de causas y efectos que, es cierto, se desarrollaron casi de manera aleatoria y donde la intervención de nuestra voluntad es más bien baja, pero son notorias nuestras decisiones que sirvieron como "codo de tubería" -vaya analogía-y que re direccionaron el flujo de nuestra existencia al transcurrir el tiempo.
No obstante, resulta curioso cómo en lo cotidiano basamos -lo digo en plural porque espero que alguien más lo haga y no sólo yo- nuestro sentir, pronósticos, expectativas y comprensión, en un andamiaje propio, conformado por creencias o explicaciones sin sustento lógico. Me explico. Dada nuestra experiencia y cognición del mundo tendemos a buscar equilibrios, sin que empleemos patrones de medida coherentes que indiquen que en realidad no hay descompensaciones. Estos equilibrios los percibimos como evidencia de justicia; cuando no llegamos a ellos inmediatamente acusamos a nuestra realidad como injusta. De la justicia sabemos poco, en todo caso la manejamos a conveniencia. Así, balanceamos nuestra vida, sus acontecimientos, los resultados que se obtienen y volvemos confortables nuestras frustraciones:
-No lo tengo todo, es cierto, pero tengo cosas importantes. Unas cosas por otras. Es lo justo.-
El infortunio siempre se compensa con algún resultado positivo, alguna oportunidad para enmendar el camino, sin importar si nos esforzamos lo suficiente por obtenerla o si hicimos lo adecuado en el momento oportuno para acertar. Claro está, a la satisfacción o al éxito, a ese momento de bienestar, siempre le sigue el choque de frente con alguna pared; el tropiezo se encuentra justo al doblar la esquina. Prueba irrefutable del ying y el yang, el equilibrio es el resultado final. Nunca la cima, nunca la sima.

Todo lo anterior para explicar que me dio gusto encontrarme con lo siguiente:
-Ninguno de mis equipos ganó el fin de semana; pude haber sacado un buen premio en la lotería si hubiera comprado boleto (siempre juego con los mismos números); no fueron los días más divertidos de mi vida. Pero todo eso no importa, fui compensado con la buena noticia de una buena nota escolar lo que hace más complicado que me expulsen de tan prestigiosa institución a la que estoy inscrito.
¡Vaya casualidad! Conjunción de cosas inconexas. Soy un alquimista.

Correspondiente al Lunes 22 de enero de 2007.

la primera

Ahora será aquí donde también voy a disertar a cerca de varios temas, más bien personales, no de la vida pública o del acontecer nacional o internacional. Se dará sentido a las preguntas que también contiene este blog.

Correspondiente a lunes 22 de enero 2007.